Hace algunos años,
en una linda casa en medio del campo vivía una familia de tres hijos y su
madre, la cual se unió al poco tiempo con un hombre, convirtiéndolo en
padrastro de los pequeños, pero; este tipo era muy violento, maltrataba a los
niños sin razón, les quitaba sus alimentos, les negaba el agua, hasta los
golpeaba solo por gusto.
Aunque trataba muy
mal a los tres niños, parecía tener un odio mayor por la hija de 10 años, a
quien golpeaba de forma más salvaje, llegó un día hasta el punto de arrojarla
por las escaleras… y la pequeña murió al momento.
Para no enfrentar el
castigo por lo ocurrido, el resto de la familia huyó a alguna ciudad que se
desconoce.
La casa pasó a manos
de otra familia, que duró poco tiempo en ella, pues escuchaban a menudo la voz
de la pequeña pidiendo ayuda.
Las siguientes
personas que habitaron esa casa, se quedaron el tiempo suficiente para
escucharla llorar y gritar en medio de la noche, hablando cuando la gente
estaba de espaldas y al voltear no veían nada… también golpeaba en ocasiones la
puerta para pedir un poco de agua, pero; lo más inquietante de su presencia,
era cuando se paraba en la escalera… pues no se sabe si estaba cuidando a los
demás para que no cayeran, o a propósito aparecía para tirarlos como lo
hicieron con ella y corrieran su misma suerte.
Siguen sin conocerse
sus intenciones, pues hasta el momento el hecho de verla, para muchas familias
ha sido suficiente… y la casa ahora permanece abandonada porque esa niña estará
ahí por siempre.

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